SUDOKU SAMA

Cómo jugar al Killer Sudoku

El Killer Sudoku es el Sudoku clásico con un giro aritmético. La cuadrícula se divide en grupos de celdas delimitados llamados jaulas, y los dígitos dentro de cada jaula deben sumar el pequeño número impreso en su esquina. Empiezas con pocos o ningún dígito dado — las propias sumas son tus pistas.

Regla 1 — el Sudoku clásico sigue vigente

Cada fila, columna y caja de 3×3 debe contener los dígitos del 1 al 9 exactamente una vez, igual que en un puzle normal. Digan lo que digan las jaulas, un dígito que se repetiría en su fila, columna o caja es ilegal. Resolver es siempre una conversación entre las restricciones clásicas y las sumas de las jaulas.

Regla 2 — cada jaula debe alcanzar su suma

Los dígitos de una jaula deben sumar el total impreso en ella. Una jaula de dos celdas marcada con 5 solo puede ser 1+4 o 2+3. Cuantas menos combinaciones permita una suma, más te dice la jaula — que es exactamente lo que aprovecharás para empezar.

Regla 3 — sin repeticiones dentro de una jaula

Un dígito nunca puede aparecer dos veces en la misma jaula, incluso cuando la jaula abarca dos cajas. Esta regla hace mucho trabajo en silencio: una jaula de dos celdas marcada con 16 no puede ser 8+8, así que debe ser 7+9 — una de las jaulas «forzadas» que te regalan los primeros movimientos.

Tu primera estrategia: jaulas forzadas y la regla del 45

Empieza por las jaulas que solo permiten una combinación: jaulas de dos celdas que suman 3, 4, 16 o 17, y jaulas de tres celdas que suman 6, 7, 23 o 24. Recuerda además que cada fila, columna y caja suma 45: si una caja queda cubierta por completo por jaulas que suman 47 con una celda asomando hacia la caja vecina, esa celda saliente contiene un 2. Estas dos ideas por sí solas abren la mayoría de los puzles killer.

Errores típicos de principiante

Tres errores explican la mayor parte de la frustración en killer. Primero, olvidar la regla de no repetir dentro de las jaulas largas — una jaula de cinco celdas que suma 35 tiene opciones limitadas precisamente porque las repeticiones están prohibidas. Segundo, tratar la aritmética de las jaulas como todo el juego y descuidar el barrido clásico de filas, columnas y cajas, que sigue haciendo la mitad del trabajo. Tercero, rellenar los dígitos de una jaula antes de conocer su orden: saber que una jaula contiene 7+9 no te dice qué celda lleva el 7 — eso lo deciden las restricciones clásicas. Ve despacio justo en estos tres puntos y el killer se vuelve mucho más amable de lo que parece.